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Las enseñanzas de Lázaro con el ciego

bartolome_esteban_murilloLázaro, nacido en el río Tormes, hijo de Antona Pérez; es confiado al ciego para que haga de lazarillo.

Este ciego era muy astuto, ya que siempre enseñaba a Lazarillo unas lecciones de gran importancia que no se le olvidarían fácilmente. Estas lecciones fueron las siguientes:

Primeramente le “mintió” enseñándole unos “magníficos sonidos” provinientes del interior de un toro de piedra de la época romana. Cuando Lázaro puso la oreja para escuchar ese sonido el ciego lanzole una manotada cual garrote que dejole perplejo.

En este episodio, Lázaro aprende que no hay que fiarse demasiado de la gente, y pensar las cosas antes de actuar.

En segundo lugar, llega el turno de Lázaro. Éste, robaba en el fardel del ciego; el cual contenía longanizas, pan y torreznos. Lázaro descosía el fardel y cogía la comida que necesitaba, y luego lo volvía a coser. El ciego, cuando iba a comer, maldecía a Lázaro diciéndole que desde que estaba con él conseguía mucho menos que antes.

En este episodio, Lázaro consigue su primera victoria contra el ciego, madurando y aprendiendo a ingeniárselas solo.

  • Después, en el episodio del jarro de vino, mientras comían ambos, el ciego tenía un jarro de vino a su lado. Lázaro daba unos “besos callados” al vino, pero pronto lo descubrió el ciego. El joven intentó otra idea para beber ese exquisito vino absorbiéndolo con una paja de centeno, pero el ciego pronto descubrió la falta de vino y desde entonces puso el jarro entre sus piernas tapándolo con su propia mano para así beber seguro. Pero al astuto Lazarillo se le ocurrió otra brillante idea. Esta idea trataba de hacerle al jarro un pequeño orificio por el que tapaba con una delgada tortilla de cera. A la hora de comer Lázaro fingía tener frío para así ponerse entre las piernas del ciego. Por el calor provocado por ese “frío” la cera se derretía y creaba una fuentecilla de vino por el que bebía. Pero el ciego halló la burla. Y luego otro día fingiendo el ciego que no sabía nada, cuando el joven dijo otra vez la excusa del frío el ciego le dejó. Cuando se preparó para así beber una vez más del exquisito vino, el ciego tirole cual ladrillo de hormigón al joven que el impacto le dolió tanto que pensó que el cielo se le cayó encima.

En este extracto del libro Lázaro aprende a ingeniárselas para aprovechas los pequeños “despistes” del ciego y poder sobrevivir a partir de ingeniosas mentiras de gran astucia que se le ocurrian.

  • En la siguiente parte el lazarillo abandona al ciego en un angosto paso inundado por las lluvias torrenciales en Maqueda; donde el ciego necesitaba una gran ayuda de su desconfiado aprendíz. Lázaro al saber que el ciego necesitaba ayuda al cruzar el riachuelo se puso detrás de un poste de piedra y le dijo que saltara hacia donde estaba él. El cigo al estar confiado no pudo “oler” el poste metiose tal choque, que quedó inconsciente en el acto. Lázaro se regocijó de aquella burla y abandonole en medio de la lluvia.

Finalmente Lázaro consigue abandonar al ciego y pagarle con la misma moneda.

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